¿otra vez este tema?
ESTE ES UN POQUITO DIFERENTE
El amor propio va MUCHO más allá de querernos todos los días, de aceptarnos, de creernos las más chingonas (obvio lo somos). El verdadero y auténtico amor propio está en esos días de obscuridad absoluta, de tristeza, de miedo. En esos momentos es cuando más necesitas de ti. De tus abrazos, de tu entendimiento, de compasión hacia ti misma.

Estamos acostumbradas a ver por todas partes “ámate mucho” pero qué difícil es a veces hacerlo con nuestras inseguridades, inquietudes y miedos.

Por qué si a nuestras mejores amigas las abrazamos con todas nuestras fuerzas cuando no se sienten bien, por qué no podemos hacer eso con nosotras mismas si es cuando más nos necesitamos y muchísimas veces somos las primeras en juzgarnos.

No queremos marearte con nuestra mente hablando en estas letras, lo único que queremos es que aunque sea por unos minutos pares lo que estás haciendo y reflexiones cuánto te has necesitado y no has estado para ti.
Te compartimos algunas pequeñas cosas que a nosotras nos ayudan cuando estamos en esos momentos donde los colores no existen y vivimos en una película en blanco y negro:

Pon tu música favorita a todo volumen y baila sin parar, ya sea con brincos, dando vueltas, lo que quieras, así, tu solita en tu cuarto.

 

Hazte un té o café delicioso, lo que más te guste y dedícate esos minutos únicamente a disfrutarlo
Antes de dormir agradece aunque sea por una sola cosa que te haya pasado en el día, SIEMPRE hay algo, lo más mínimo, agradécelo.

 

Mándale un mensajito a alguna amiga o persona que quieras mucho y te haga sentir bien con solo leerla o escucharla. Hacer eso te recordará que NO estás sola.
Si tienes mascota, abrázala mucho, son el amor más puro.

 

Ve alguna película o serie que te haga desconectarte por completo, de esas que no tienes que poner mucha atención y que tampoco tienes que pensar mucho.

Soy mujer.

Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea.

Es el calor de otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y corazón guerrero.

Soy mujer


– Alejandra Pizarnik

Le tenía miedo a todo pero ahora ya no temía no poder, había llegado a quien tanto había esperado ; se encontró con ella , su ser.

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